La Construcción de una Impostura. Un falso testigo de la deportación de republicanos españoles a los campos nazis. Por Benito Bermejo & Sandra Checa

CENTRO DE INVESTIGACIONES SOBRE LOS REPUBLICANOS ESPAÑOLES EN LOS CAMPOS NAZIS.

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Comunicado

 Don Antonio Pastor Martínez falleció en Granada el día 18 de mayo de 2005. Coincidiendo con su enfermedad y fallecimiento aparecieron distintas informaciones en prensa ante las cuales queremos expresar nuestra posición y dejar constancia de algunas precisiones.

1-     Somos historiadores especializados en el estudio de los republicanos españoles que sufrieron la deportación a los campos del III Reich. Llevamos años trabajando sobre estos temas junto a otros especialistas españoles y extranjeros.

 2-     Junto a las fuentes de archivo, hemos utilizado los testimonios de los supervivientes de dichos campos. Los testigos representan para nosotros además una referencia moral.

3-     Conocimos a D. Antonio Pastor Martínez mediante sus apariciones en los medios de comunicación y acudimos a él interesados en lo que se presentaba como un testimonio sobre Mauthausen. Esta persona accedió a ser entrevistada en varias ocasiones y en esos encuentros se mostró siempre cordial y dispuesto a colaborar en nuestro trabajo.

4- Desde muy pronto, sin embargo, tuvimos que constatar que el relato de esta persona era, en lo que se refiere a su presunto cautiverio en Mauthausen, extremadamente inconsistente y que variaba notablemente según las ocasiones. Por otro lado,  algunos supervivientes de Mauthausen nos hicieron saber que las manifestaciones de esta persona les resultaban impropias de alguien que compartiera con ellos la experiencia de un campo de concentración nazi. Concretamente, en lo referido a Mauthausen, los relatos y descripciones de D. Antonio Pastor resultaban irreconocibles para los supervivientes. Si fuera necesario podríamos aportar los nombres de estos exdeportados, algunos de ellos andaluces, ya que éstos nos han manifestado su acuerdo.

5-     Más adelante pudimos comprobar que D. Antonio Pastor no aparecía en ningún registro relacionado con el campo de Mauthausen. Además pudimos localizar en archivos públicos franceses pruebas de que esta persona, precisamente en el periodo en que pretendía haber sido deportado, se encontraba en realidad en situaciones muy distintas a ésa, bien estando internado en el campo del Vernet d’Ariège (Francia) o bien ya en España tras su retorno voluntario en julio de 1941, por lo que nunca pudo haber conocido la ocupación alemana. También queda fuera de lugar su pretendida actividad de resistencia contra el ocupante alemán.

6-     Nuestra conclusión, basada –entre otros muchos- en los elementos mencionados, es que los relatos de esta persona no constituyen el testimonio de un deportado a los campos nazis. No nos atreveríamos nunca a emitir juicio moral alguno sobre la actuación y las intenciones de D. Antonio Pastor, alguien que ciertamente sufrió duramente la guerra civil española y el internamiento en campos franceses así como el fusilamiento de su padre.

7- Este asunto nos pareció relevante debido a que en torno a los mencionados relatos se había organizado un despliegue mediático que mostraba en muchos casos una falta notable de respeto a la verdad histórica. También varias Instituciones públicas actuaban de manera análoga a la hora de realizar actos de homenaje y reconocimiento hacia la persona mencionada.

8-     En el momento en que consideramos concluida nuestra investigación decidimos presentar sus resultados en un trabajo destinado a publicarse en una revista científica. Decidimos no mostrar su nombre y apellidos, sino tan solo unas siglas. También informamos sobre este asunto al Archivo del Memorial de Mauthausen, situado en Viena, ya que el relato de D. Antonio Pastor aparecía incluido en los fondos de dicho archivo como el relato de una experiencia auténtica en Mauthausen. En cuanto al propio D. Antonio Pastor, no juzgamos prudente darle a conocer nuestras conclusiones; consideramos sin embargo que debíamos advertir de ellas a su familia y así lo hicimos a finales de 2004. Además, un miembro de la Asociación Amical de Mauthausen residente en la provincia de Almería, José Sedano Moreno, nos comunicó que había puesto en conocimiento de la Dirección de dicha entidad ya a finales de 2003 que existían serias dudas en cuanto a que D. Antonio Pastor fuese realmente un deportado.

9-     La aparición de noticias en los medios de comunicación sobre esta investigación se ha producido como una consecuencia del conocimiento público del caso de la impostura de D. Enric Marco, reconocida recientemente por éste. Fueron los profesionales de un diario de Barcelona quienes localizaron una referencia a nuestro artículo en el número 5 de la revista Migraciones & Exilios y quienes dieron a conocer algunos datos referentes a D. Antonio Pastor, una vez que averiguaron la identidad de la persona a la cual hacía referencia nuestro artículo.

10-  Lamentamos que al dolor que la familia de D. Antonio Antonio Pastor debe haber sentido por su pérdida se haya añadido la aparición en los medios de comunicación de menciones a lo que nuestro trabajo concluía y que explicitaban su nombre. Creemos que resulta obvio que nuestra intención nunca fue ésta. Defendemos el rigor de nuestro trabajo, algo que creemos podrán comprobar quienes lo conozcan.

11- Creemos que todo lo sucedido debiera llamar a la reflexión de los medios de comunicación y las Instituciones que en su momento dieron por bueno lo que se presentaba como un testimonio, sin realizar ninguna verificación. Algunas de estas actuaciones no han prestado un servicio a la verdad histórica. Tampoco a la memoria de las víctimas españolas de los campos nazis: los pocos supervivientes que hoy siguen con vida no comprenden que en nuestro país hayan podido tener lugar casos como los que recientemente se han conocido.

 Benito Bermejo y Sandra Checa. Historiadores

La construcción de una impostura. Un falso testigo de la deportación de republicanos españoles a los campos nazis

Por: Benito Bermejo & Sandra Checa. Historiadores

RESUMEN: En los últimos años muchos artículos de prensa y producciones televisivas han difundido las afirmaciones de un supuesto testigo español del holocausto y de los campos de concentración nazis. Este artículo analiza dichas afirmaciones y las confrontación las pruebas históricas; la conclusión es que esta persona no es un testigo y que la mayor parte de sus afirmaciones son falsas. Los medios de comunicación, algunas Instituciones españolas e incluso algunos historiadores que implícitamente han dado por buenos estos relatos han contribuido a este caso de engaño. Palabras clave: Holocausto, campos de concentración nazis, víctimas españolas de los campos nazis, Segunda Guerra Mundial, Mauthausen, testigos, representación de la historia en los medios de comunicación.

Palabras clave: Holocausto, campos de concentración nazis, víctimas españolas de los campos nazis, Segunda Guerra Mundial, Mauthausen, testigos, representación de la historia en los medios de comunicación.

ABSTRACT:
Lately, many press articles and television productions in Spain have broadcasted the statements of an alleged Spanish witness of the Holocaust and the Nazi concentration camps. This article studies the veracity of these statements and confronts them with sound historical evidence, concluding that this person is not a true witness and most of his statements are false. Furthermore, the media, some Spanish institutions and even some historians have implicitly endorsed his accounts, contributing further to this falsehood case. Key words: Holocaust, Nazi concentration camps, Spanish victims of the nazi camps, World War II, Mauthausen, witnesses, memory, history representation in the media.

Las mentiras son las que tienen siempre mayor éxito. (…) No sé si el mundo se merece la verdad, pero la verdad se acepta con más dificultad, no es tan romántica. (Imre Kertesz).

LA URGENCIA DE LA MEMORIA

Hoy aquellos que formaron parte de la Quinta del biberón tienen más de ochenta y cuatro años; cada día será más difícil encontrar testimonios de aquellos que vivieron la Guerra Civil española y la posguerra. La desaparición de los testigos conllevará un cambio sustancial en el trabajo de los historiadores. Acudir a los testigos en busca de información nos ponía en una situación de libertad vigilada. Los testigos podían pedirnos cuentas, juzgar nuestro trabajo. Una fuente de inquietud y también de estímulo.
La creciente importancia de la memoria y del testigo es algo común a todas las sociedades occidentales en las últimas décadas1. Esta presencia de la memoria es relativamentereciente en el debate público en España; en nuestro país se ha centrado en un período que comienza con la Guerra Civil y termina con la Transición y, dentro de este período, en tres aspectos concretos: represión, exilio y antifranquismo. Actualmente proliferan iniciativas2 tanto en el ámbito asociativo como en el mediático e institucional, que exigen la reparación moral y un reconocimiento público hacia las víctimas3.

Paralelamente ha tenido lugar una eclosión de productos mediáticos y editoriales relacionados con estos temas, frecuentemente presentados por sus autores y difusores como novedosos. Lo que sorprende no es la novedad, en realidad muy cuestionable, sino que tales productos parecen estar al margen de la investigación histórica.
Se diría que hay una demanda social creciente sobre determinados temas y que ello ha propiciado la aparición de trabajos muy ajenos a cualquier rigor metodológico o simplemente a una preocupación por la veracidad, algo que —entendemos— debiera ser común a historiadores y a profesionales de los medios.

¿Qué ocurre cuando los testigos van siendo extremadamente escasos? La gradual desaparición de los mismos centra la atención en unos pocos. Esta escasez de testigos  puede llevar en ocasiones a la sacralización de éstos. E incluso, en casos extremos, facilit el surgimiento de imposturas. La expectación creciente propicia que haya quienes encuentren las condiciones ideales para declararse testigos de aquello que nunca vivieron. Reciben más atención de la que nunca hubieran podido soñar y difícilmente son denunciados por quienes hubieran tenido la autoridad moral para hacerlo.

 EL TESTIMONIO EN NEGATIVO: LA IMPOSTURA

Las imposturas relacionadas con la deportación han tenido lugar desde el mismo fin de la II Guerra Mundial. Ya en los años inmediatos al retorno de los supervivientes desde los campos nazis, una antropóloga francesa, ella misma deportada en Ravensbrück, Germaine Tillion4, daba cuenta de este tipo de casos y esbozaba una tipología de ellos. Diferenciaba Tillion entre quienes mentían de forma gratuita y quienes lo hacían interesadamente, por unos móviles reconocibles. Por ejemplo, muchos deportados españoles nos hablan de personas que se hacían pasar por víctimas de la deportación, cuando en realidad habían marchado a Alemania como trabajadores voluntarios. Volviendo a Germaine Tillion, advertía ésta sobre las falsas experiencias que incluso los auténticos deportados podían incorporar al relato de sus vivencias.

Ahora, casi seis décadas después del fin de los campos, tenemos sin duda un acceso más directo a la documentación, disponemos de archivos organizados y muchas restricciones han desaparecido. Existe una masa de conocimiento ingente sobre estas cuestiones. Por el contrario, los testigos son cada vez más escasos y la denuncia de una impostura por parte de ellos resulta cada vez más improbable. Esta escasez de testigos tiene en este sentido implicaciones muy importantes: los testigos cuentan con una autoridad moral indiscutible a la hora de enfrentarse a este tipo de fraudes; en cambio, para el historiador, aun siendo especialista en estos temas, la posición es muy distinta. Enfrentarse a un caso de este tipo es una labor ingrata que le puede plantear problemas éticos y deberá actuar con extrema cautela incluso disponiendo de todas las pruebas documentales, teniendo siempre en cuenta las posibles consecuencias de su actuación.

En 1995 fue publicado por una editorial alemana el libro Bruchstücke. Aus einer Kindheit 1939-19485que tuvo una gran repercusión pública, fue traducido a nueve lenguas y recibió varios premios internacionales. Su autor, Binjamin Wilkomirski, disfrutó de una gran notoriedad gracias a esta obra: fue requerido para dar conferencias  en Europa, EE. UU. e Israel; invitado a numerosas conmemoraciones relacionadas con el Holocausto; se llegaron a realizar documentales sobre esta obra y su autor.

Dicho texto reúne una serie de recuerdos fragmentarios e inconexos, correspondientes a la infancia de un judío letón que tras perder el contacto con su familia hacia los 3 ó 4 años, sufre el internamiento en los campos de exterminio de Auschwitz y Majdanek. Tras el fin de la guerra es llevado a un orfelinato en Suiza donde finalmente encontrará una familia de acogida. ¿Qué es lo que tiene de impactante esta obra?. Resulta inusitada la supervivencia de un niño de tan corta edad en un campo de exterminio y sobrecoge que sea la memoria de un niño la que retuvo unas escenas de extrema dureza.

Pronto se despertaron algunas sospechas en torno a este asunto y se emprendió una investigación por parte de un periodista suizo que desmintió que Wilkomirski fuese un judío natural de Letonia; en realidad tanto su familia adoptiva como sus padres biológicos eran suizos. Su autentico nombre era Bruno Dosseker y no fue hasta finales de los 60 cuando empezó a utilizar el nombre con el que firmó su obra.
Ante las dudas que todo esto planteaba, la editorial encargó una nueva investigación a Stefan Maechler, experto en antisemitismo y en la acogida suiza a los refugiados procedentes de la Alemania nazi durante y tras la II Guerra Mundial, que concluyó que el libro en cuestión no eran unas memorias; su autor no había sido una víctima de los campos nazis.
¿Cómo es posible que Wilkomirski se atreviera a contarle el Holocausto a los judíos? ¿Qué hizo posible que alguien que no había pasado por esta experiencia se presentase impunemente en los más diversos ámbitos como un superviviente de Auschwitz? El denominado “caso Wilkomirski” se intenta explicar hoy como un fraude que tardó demasiado en detectarse. El autor era muy buen conocedor tanto de los testimonios como de la historiografía relativa a los campos de exterminio nazis; él mismo, aunque músico de profesión, había cursado estudios de historia. A la vez, su relato correspondía a la supuesta memoria de un niño, y ello disculpaba cualquier posible inconsistencia. La editorial Schocken dejó de publicar la versión inglesa de estas supuestas memorias y actualmente esta obra solo se difunde como apéndice al estudio de Stefan Maechler6. Esto no impide que el autor de Bruchstücke insista en la autenticidad de su relato.

ESPAÑOLES EN LOS CAMPOS NAZIS: UN FALSO TESTIMONIO

En los últimos años ha tenido lugar en España un caso de presencia pública muy notable por parte de un antiguo exiliado republicano español. Dicha persona, a la que nos referiremos en adelante con las siglas APM7, ha sido presentada por numerosos  medios de comunicación, además, como un superviviente español de los campos de exterminio nazis. Si bien queda fuera de duda que estuvo exiliado en Francia entre 1939 y 1941, APM no conoció la deportación a los campos de exterminio nazis y lo que él pueda declarar sobre ellos en ningún caso puede denominarse testimonio.

Como veremos en adelante, APM ha ido adquiriendo notoriedad gracias a sus relatos. Mientras esto ocurría, nadie veía necesario comprobar nada. No sólo han sido los medios; también algunas instituciones públicas se han sumado a lo que parece la consagración de un supuesto “último testigo”. Además, ciertos profesionales de la historia (del ámbito de la enseñanza y la investigación) se han interesado por el relato de APM pero, lamentablemente, su intervención no ha introducido ningún elemento de rigor en este proceso. Lejos de ello han contribuido al desarrollo de aquello que sólo merece llamarse impostura.

¿Cuáles son las líneas principales de los relatos de APM? Exponer esto resulta difícil, se trata de un discurso muy fluctuante, pero sus elementos principales, si intentamos buscar un denominador común entre sus distintas versiones, podrían ser los siguientes. APM, combatiente del ejército de la República española, abandona España tras la caída de Barcelona en el mes de febrero de 1939. Es internado en distintos campos franceses y posteriormente asignado a una Compañía de Trabajadores Extranjeros situada en Toulouse, en la industria de guerra. Como consecuencia del abandono de dicha Compañía por parte de un grupo de españoles, y como castigo por ser considerado cómplice o encubridor de estos hechos, es internado en el campo del Vernet d´Ariège.

Afirma APM que en dicho campo se formó la famosa orquesta del Vernet que acompañaba los convoyes de los presos deportados a los distintos campos de exterminio de toda la Europa ocupada por los nazis. Así, como músico, es como pretende haber llegado al campo de Mauthausen, donde se descubre que dos de los cinco miembros de la orquesta son judíos. Sobre la duración de su internamiento en Mauthausen, APM ha proporcionado versiones muy dispares: el año de inicio siempre se sitúa en 1940; pero la duración total del internamiento oscila entre los cinco meses y los dos años. En Mauthausen afirma haber estado destinado a trasladar cadáveres desde la cantera del campo central hasta el campo anejo de Gusen. Dependiendo de las distintas versiones, dicho traslado lo realizaba él mismo mediante carretillas o bien se hacía en camiones que él cargaba. Cuenta que su estancia en Mauthausen tuvo lugar en unas condiciones extremadamente difíciles y que fue su liberación en una época relativamente temprana lo que significó su supervivencia.

Su estancia en Mauthausen toca pretendidamente a su fin gracias a la intervención del capellán del campo del Vernet, Fernand Mamun, quien, según APM, realizó gestiones para su liberación e incluso acudió personalmente a Mauthausen para recoger a éste y conducirlo de vuelta a Francia, donde será alojado en el Seminario Menor de Pamiers (Ariège) durante unos meses. Decide entonces regresar a España, donde es incorporado a Batallones Disciplinarios y, tras la finalización del Servicio Militar, vuelve a la vida civil.

¿UN TESTIGO DEL EXILIO ESPAÑOL EN FRANCIA?

APM ha vivido una experiencia de exilio en Francia que se prolongó algo más de dos años. Dicha experiencia ha incluido en algún periodo el internamiento en varios campos en territorios de la Francia Metropolitana. Su presencia en el campo de castigodel Vernet (entre abril de 1940 y julio de 1941) está demostrada, como también está documentada para otros campos franceses. El exilio de APM conoce su fin en el verano de 1941, cuando vuelve a España por voluntad propia. En los años siguientesrealiza el Servicio Militar en régimen de Batallones Disciplinarios. También al tratar su exilio en Francia el testimonio de APM resulta problemático. Si bien se trata de un auténtico exiliado, los datos que facilita sobre su exilio resultan del todo inverosímiles, quizá debido al afán de construir una historia acorde con su pretendida deportación posterior.

Según las distintas versiones de APM en relación a las causas de su internamiento en el campo de Vernet, este ocurre, bien como consecuencia de acciones de Resistencia, bien por haber colaborado en la fuga de unos españoles de su misma Compañía de Trabajadores Extranjeros. Es sin duda la segunda versión la más cercana a la realidad8. Sobre su pretendida participación en la Resistencia francesa, debemos indicar que el ingreso de esta persona en el campo del Vernet tiene lugar en abril de 1940, es decir, con anterioridad a la ocupación alemana de Francia. Nunca pudo realizar acciones de resistencia contra el ocupante alemán dado que su retorno a España es anterior a la ocupación de la zona sur (noviembre de 1942), donde se encuentra todo el Departamento del Ariège9. Para APM el Vernet fue un campo alemán desde 1940 y, ya entonces, punto de partida de deportaciones a Alemania. APM pretende haber acompañado, formando parte de una orquesta, a los convoyes de deportados que partieron desde el Vernet hacia campos de exterminio situados en el centro y Este de Europa. Explica en sus intervenciones que el campo del Vernet que él conoció tenía como finalidad distribuir convoyes de deportados hacia dichos campos10: Porque Vernet fue, era una especie de campo de donde hacía las distribuciones a Polonia, Auschwitz, a Alemania, a Ravensbrück,  Bergen-Belsen, Dachau, Treblinka en Polonia, Mauthausen en Austria. Y nosotros íbamos con las expediciones, tocábamos cuando hacía falta y…11.

APM incluso atribuye la condición de campo de exterminio al propio campo de Vernet d´Ariège. Quizá por esta pretendida equiparación entre Vernet y Mauthausen, el relato sobre sus supuestas vivencias en el campo nazi aparece lleno de interferencias alusivas al campo francés. Así, por ejemplo, al ser preguntado sobre el régimen alimentario en Mauthausen, contesta: Únicamente, en Vernet me acuerdo cuando en julio, el día de Francia, el 14 de julio, si hombre, eso siempre. En Vernet estábamos siempre deseando que llegase el 14 de julio porque te daban algo de comer, así te obsequiaban. Algo aun peor ocurre cuando afirma que en Mauthausen uno de los mayores temores de los presos era ser enviados a campos situados en la Argelia francesa12, pues en este caso, es ya total la confusión entre la realidad del Vernet y una supuesta vivencia en Mauthausen.

En resumen, APM no conoció el control alemán de la zona francesa donde se encontraba exiliado. Tampoco pudo participar en Resistencia alguna contra un ocupante alemán inexistente en esa zona en el periodo 1940-1941. Incluso los documentos que el propio APM suele facilitar desmienten estas afirmaciones y así lo confirma la documentación existente en los Archivos Departamentales del Ariège.

¿UN TESTIGO DE LA DEPORTACIÓN DE REPUBLICANOS ESPAÑOLES EN MAUTHAUSEN?

En lo referente a su supuesta deportación a la Alemania nazi, el conjunto de los relatos de APM presenta numerosas vaguedades, incoherencias y afirmaciones que nada tienen que ver con la realidad histórica conocida para este periodo, ni con los testimonios transmitidos por los supervivientes del colectivo de los republicanos españoles deportados a Mauthausen, del que pretende formar parte.

Sobre la cronología y duración de su periodo de deportación, sus afirmaciones son muchas e incompatibles entre ellas. Declara haber permanecido en el campo de Mauthausen un periodo que, según las distintas versiones, oscilaría entre cinco meses y dos años que parecen situarse entre 1940-194213. Sin embargo, es incapaz de dar la fecha, ni siquiera aproximada, de su ingreso en este campo; tampoco de su supuesta liberación.

Asegura no haber tenido trato con españoles durante su periodo en Mauthausen, y ha pretendido que en tal época casi no había en este campo presos españoles14. Esta afirmación nunca la haría un español deportado a Mauthausen, ya que, en realidad, es precisamente en este periodo cuando se produce la llegada a este campo del grueso de los republicanos españoles. En otras ocasiones, sí proporciona algunos nombres concretos, pero en ningún caso ha sido posible verificarlos15. No facilita su número de preso en Mauthausen, llegando a indicar que los números sólo eran asignados a aquellos que estaban en espera de ser gaseados. Desconoce por tanto la verdadera importancia y uso del número de matrícula, llegando a afirmar
que en este campo, durante los recuentos, los presos eran llamados por sus nombres. Incluso, pretende haber sido convocado a través de megafonía por su nombre y apellidos16.

Tampoco recuerda la barraca o barracas en las que estuvo alojado durante su internamiento. No parece familiarizado con prácticas tan cotidianas en el campo como el rapado de todo el cuerpo de los presos. Cuando es preguntado sobre este punto, APM hace afirmaciones como: No me afeitaron, no, me afeitaba yo, yo creo que me afeitaba yo, no me acuerdo. Con máquina no, con una cuchillita17. Su desconocimiento sobre la organización del trabajo en Mauthausen le permite incluso definir este campo como un lugar donde los presos permanecían inactivos durante largas horas del día. En realidad, desconoce la forma en que se utilizó la mano de obra de los presos, así como los distintos Kommandos en los que se organizaba el trabajo de este campo. Precisamente en el periodo en que pretende haber estado internado en Mauthausen, este campo estaba destinado al exterminio mediante el trabajo.
Sobre este punto su relato se ha ido modificando probablemente al hilo de sus contactos con otros testimonios18, hasta llegar a afirmar que él mismo realizaba trabajos en el campo, concretamente, funciones relacionadas con la cremación de los cadáveres. Hace afirmaciones incompatibles con la realidad: Yo llevaba un carretón para llevar cadáveres de las canteras a Gusen, que es donde los incineraban19. Igualmente: Los crematorios estaban en Gusen20.

Desconoce el aspecto del campo de Mauthausen; afirma que estaba rodeado por una triple alambrada electrificada. Aunque esto no refleja exactamente la realidad, entendemos que no podemos exigir a un testigo una gran precisión sobre estos aspectos21. Pero APM asegura que: En las noches sin luna, reptando por debajo de las alambradas, a pique de tocarse y quedarse electrocutado o que te viese los reflectores y eso. Yo no lo hice nunca. Había internados que se iban a los basureros de los alemanes a coger las patatas agusanadas, peladuras de patatas, luego volvían porque no se iban a escapar, la ley de fugas por aquel… por coger peladuras de patatas22.

Confunde la verdadera ubicación de la cantera de Wienergraben (lugar de trabajo de una gran parte de los presos) respecto al campo de Mauthausen. En ocasiones la sitúa por encima del nivel del campo. A veces pretende, equivocadamente, que el campo y el pueblo de Mauthausen se encontraban en un nivel inferior al de la cantera, lo que le lleva a decir: afortunadamente nunca subí a… estuve abajo muchas veces pero nunca subí arriba de la cantera23; igualmente: No bajábamos, estábamos abajo. La cantera, esto era, la cantera subía y estaba arriba24. Su desconocimiento sobre la realidad el campo, le lleva a hacer afirmaciones insólitas. Dice: Es como cuando recuerdo yo que llegaban aquellos trenes de Centroeuropa: de Hungría, Checoslovaquia, Rumania. Con judíos y no judíos, aquellos trenes con vagones de esos que se abren. Sólo un número muy reducido de presos pudieron presenciar las llegadas de los convoyes de deportados a la estación, ubicada en las inmediaciones del núcleo urbano de Mauthausen, a varios kilómetros del recinto del campo. Respecto a las procedencias de estos convoyes, resulta absurda, por ejemplo, la mención de Checoslovaquia, Rumania o Hungría ya que estos países no proporcionaron prisioneros al campo de Mauthausen hasta un momento en el cual, de acuerdo con la documentación disponible, APM ya residía de nuevo en España25. Los primeros judíos llegados como tales son deportados desde Ámsterdam en mayo de 1941, fecha en que APM se encontraba realmente en Francia y a la espera de su retorno a España.

Al margen de sus declaraciones, no existe prueba documental alguna de la presencia en Mauthausen de APM26; ninguno de los distintos registros que se conservan del campo le incluye entre la población del campo en ningún momento. A este respecto, cabe indicar que el número y la identidad de los españoles que pasaron por Mauthausen está bien documentado. Tampoco existe ninguna prueba documental acerca su liberación. Ciertamente existieron españoles liberados con anterioridad a la llegada al campo de las tropas aliadas (5 de mayo de 1945) pero estos contadísimos casos sí han quedado reflejados en la documentación27.

Un documento que APM muestra como prueba de su supuesta liberación del campo de Mauthausen, nada tiene que ver con ésta. Se trata de un escrito del ecónomo del Seminario Menor de Pamiers, el canónigo y capellán del Vernet Fernand Mamun, que constituye un aval en que se elogia el comportamiento de APM durante su internamiento en el Vernet. En este escrito se ruega a las autoridades militares, civiles o religiosas que le traten con la mayor benevolencia 28. Tampoco es prueba de su liberación de Mauthausen el documento que ha presentado como un salvoconducto que propicia su liberación y su regreso a España29. En realidad se trata del fragmento de una nota de la administración del campo de Vernet d´Ariège en que parece indicarse que APM (y probablemente alguna otra persona) pasan de ser internados en el campo del Vernet a estar bajo la custodia del canónigo Fernand Mamun.

¿UN TESTIGO DEL HOLOCAUSTO? ¿UN EXPERTO EN LA MATERIA?

APM no es testigo de los campos nazis, pero queda por ver si se le puede considerar un conocedor de la materia. La verdad es que nunca ha realizado investigaciones sobre estos temas. Ni siquiera se trata de una persona que conozca estos asuntos con una mínima profundidad como resultados de lecturas o por su contacto con testigos. En sus apariciones públicas y cuando es entrevistado muestra con frecuencia lo que él llama documentos, en realidad materiales varios obtenidos de publicaciones fácilmente localizables.

Lo cierto es que esta persona ha sido requerida en numerosas ocasiones para impartir conferencias sobre el fenómeno concentracionario nazi. Es presentado en calidad de testigo pero su discurso abarca tanto su supuesta vivencia como otros muchos temas: no tiene problemas para extenderse por ejemplo sobre Auschwitz o el Dr. Mengele y los experimentos pseudomédicos. Nada de esto parece haber supuesto un problema para los organizadores de tales eventos30.

APM menciona habitualmente en sus intervenciones una lista compilada por él que reúne a los andaluces muertos en el campo de Mauthausen. Manifiesta que dicha lista la realizó a partir de los documentos facilitados por la Amical de Mauthausen31. En realidad dichos documentos consisten en un ejemplar fotocopiado del libro Triángulo Azul32, que incluye un conjunto de testimonios de deportados españoles y un listado de fallecidos. A partir de las listas incluidas en Triángulo Azul, APM seleccionó los nombres de los fallecidos procedentes de Andalucía y ordenó éstos por provincias y localidades de procedencia. Debemos indicar que la lista incluida en el citado libro no es exhaustiva, sino una compilación a partir de otros documentos.

La lista de los andaluces elaborada por APM contiene una gran cantidad de errores y omisiones. No ha sido confrontada con ninguna otra fuente y tampoco APM afirma haberlo hecho. Ha sido presentada en numerosos medios, publicada en ocasiones desgajando determinadas provincias según la conveniencia editorial de cada medio y ha sido un elemento destacado de una reciente exposición33. En todos estos casos no se ha introducido ninguna rectificación, más bien se han arrastrado los errores cometidos por el compilador.

Como colofón de todo este proceso, varias entidades se han atribuido, a la hora de presentar y difundir esta lista, una labor de rectificación y mejora que resulta más  que dudosa. Se trata, por una parte, de Radio Televisión de Andalucía (RTVA) y, por otra, de la Confederación General del Trabajo de Andalucía (CGT-A). Cada una de estas entidades pide, por separado, que en el caso de utilizar, con motivos profesionales, algún dato de esta lista se ruega cite la procedencia y las observaciones anteriores34; se omite, sin embargo, la verdadera procedencia de estos datos: Triángulo Azul. Como introducción a la lista, se menciona que la mayoría de los fallecidos fueron exterminados en Gussen [sic], a 5 kilómetros de Mauthausen, el lugar donde se encontraban los hornos crematorios; es decir, no encontramos más que la repetición de uno de los elementos erróneos del discurso de APM que ya hemos tratado.

La CGT-A ha promovido ante diferentes ayuntamientos andaluces el reconocimiento público de sus vecinos exterminados en los campos de concentración alemanes. Si esto se llevase a cabo a partir de estas listas los errores serían múltiples. A modo de ejemplo: el nombre de Rafael Aguilar Vera que aparece en la lista de Triángulo Azul como nacido en Almería y fallecido en Gusen el 12 de septiembre de 1941, aparece duplicado en la lista de APM (y el error se mantiene en las respectivas listas de RTVA y CGT-A). Por una parte, esta persona se incluye entre los nacidos en Almería y por otra aparece también entre los naturales de Calahorra (Granada) con distinta fecha de fallecimiento, precisamente la que corresponde a un natural de este municipio cuyo nombre se omite: Emilio Aguilera Gisbert, fallecido en Gusen el 3 de noviembre de 1941.

LA CONTRIBUCIÓN DE LA PRENSA ESCRITA

Son numerosos los artículos que han tratado el tema de la deportación de republicanos españoles a los campos nazis basándose en las declaraciones de APM; no cabría aquí un repertorio exhaustivo.

Se diría que para los autores de estos artículos dichas declaraciones se convierten de forma inmediata en conocimiento histórico, prescindiéndose de cualquier verificación. Así, por ejemplo, podemos destacar el cúmulo de absurdos que contiene el siguiente pasaje: El gobierno colaboracionista de Vichy moviliza a los refugiados. [APM] trabaja en una fábrica de pólvora en Toulouse y, enrolado ya en la resistencia, se dedica a inutilizar las municiones. Hasta que por un mal entendido, le acusan de propiciar la fuga de varios paisanos y es recluido en el campo de castigo de Vernet35.
Leyendo estos artículos se observa que no aparece más fuente que las declaraciones de APM. Esto rebasa incluso lo que concierne directamente a su supuesto itinerario; también muchas afirmaciones sobre hechos de carácter general (ya sea sobre el sistema concentracionario nazi o la II Guerra Mundial) se apoyan exclusivamente  en el discurso de esta persona. Por ejemplo: …  «aquella vorágine” eran los experimentos con deficientes mentales y las esterilizaciones de mujeres por parte del doctor Mengele36.  Cuando menciona: los primeros transplantes de órganos, que se hacían en Mauthausen pero sin anestesia; incluso analizaban supuestamente la psicología humana arrojando a niños recién nacidos contra la pared para ver cómo reaccionaban sus jóvenes madres37 se refiere a algo que ni el propio APM pretende haber vivido.

Es constante la mención a “la famosa orquesta del Vernet”, un quinteto que se haría famoso entre el siniestro circuito musical de los campos38. Es su pertenencia a esta orquesta la que supuestamente le conduce a Mauthausen: En uno de esos viajes a Mauthausen los alemanes descubrieron que varios de los miembros de la orquesta eran judíos y los dejaron a todos como prisioneros incluido [APM] “y allí comenzó lo indescriptible”39.

La ausencia de rigor parece suplirse con elementos sensacionalistas y en ocasiones morbosos. Las narraciones de hechos inverosímiles, quizá precisamente por su carácter pintoresco, aparecen con extrema frecuencia. Se insertan los elementos del relato de APM en una extraña cronología de los hechos históricos. Parece evidente que los autores de estos trabajos en ningún momento se han planteado la posible inconsistencia de dichos relatos o bien, si esto ha ocurrido, no han encontrado razones en ello para dejar de difundirlos.

EL DOCUMENTAL GRANADA EN EL EXILIO

Granada en el Exilio es un documental realizado en el año 2002 para Localia TV, dirigido por Agustín Martínez40. Cuenta con los testimonios de Armando Castillo y Francisco Márquez, presentados respectivamente como sargento y soldado republicano; además de ellos, interviene APM, personaje predominante, presentado como Comandante del Ejército Republicano. Un elemento recurrente en esta producción es la relación de los nombres de los granadinos muertos en Mauthausen y Gusen, provenientes de la lista a la que ya hemos hecho referencia.

La naturaleza de los errores e incoherencias que aparecen en este documental muestra una analogía muy marcada con los relatos de APM, algo que no parece casual. No sería arriesgado afirmar que APM no aporta un simple “testimonio”, sino que sus relatos constituyen una fuente principal para la elaboración de este trabajo,  una fuente cuyos contenidos se han asumido sin rigor ni sentido crítico. A título de muestra, en el siguiente fragmento de la locución se condensan la confusión y algunos de los errores que jalonan este documental: “La situación de los campos de refugiados españoles en el territorio del régimen colaboracionista de Vichy, provocó deportaciones masivas de republicanos a los campos de exterminio más siniestros del Reich: Mauthausen y Auschwitz fueron el destino de combatientes y refugiados”.

Pretender que la situación de los campos de refugiados es la causa de deportaciones de españoles resulta pintoresco; de hecho se trata de una grosera negación de la realidad. Las únicas deportaciones de republicanos españoles que cabría calificar de masivas tuvieron lugar en 1940 y 1941 y no tuvieron su origen en campos del régimen de Vichy, sino que siguieron a la pérdida del status de prisioneros de guerra por parte de
los republicanos españoles que habían sido apresados por el Ejército alemán enmayo-junio de 1940. Las otras dos vías importantes por las cuales llegaron republicanos españoles a campos nazis tampoco hacen buena esta desafortunada afirmación, ya que el convoy que en agosto de 1940 desde Angulema conduce a más de 900 españoles a Mauthausen no tiene su origen en el territorio controlado por Vichy. Tampoco parten de campos de la Francia de Vichy los españoles deportados (principalmente desde 1943) como consecuencia de su participación en la Resistencia. Por otro lado, que se indique Auschwitz como un destino destacado de estas deportaciones de españoles viene a ser un colofón estrafalario y gratuito41.

Nos encontramos con una producción nada rigurosa desde el punto de vista histórico que ha sido premiada por instancias oficiales. El documental fue galardonado con los XVIII Premios Andalucía de Periodismo en la categoría de televisión.

EL DOCUMENTAL MAUTHAUSEN. VIVIR PARA CONTARLO

Canal Sur difundió en 2003 un documental construido fundamentalmente sobre las declaraciones de APM y del deportado Antonio Muñoz Zamora42. Esta producción no ofrece el resultado de investigación original alguna. El único añadido son las imágenes de archivo, que en ocasiones no resultan tener mucha coherencia con los contenidos de los testimonios. Un ejemplo más de cómo los medios tratan de suplir  la carencia de un discurso sólido o de una investigación propia con el sensacionalismo o el sentimentalismo. La superficialidad ha dado lugar a presentar públicamente el testimonio de APM como verdadero, junto al de un auténtico deportado.

APM es la voz principal en este documental; ofrece sin duda un relato pintoresco, un discurso pulcro y políticamente correcto que proporciona grandes posibilidades al realizador de este audiovisual. Los gestos, el rostro, las palabras y hasta la música del clarinete de este amable anciano, nos acercan a una historia ciertamente conmovedora: la de un músico salvado de una muerte segura en el campo de exterminio de Mauthausen por su afición al clarinete y por la intervención de un bondadoso cura de provincias francés.

Este documental incluye muchas de las confusiones propias del relato de APM y las hace suyas. Así ocurre, por ejemplo, cuando la locución afirma: La invasión de Francia por el Ejército alemán empuja a [APM] a luchar en la Resistencia contra el nazismo. Acusado de propiciar la fuga de varios españoles, [APM] es recluido en el campo de castigo de Vernet.

La búsqueda de detalles pintorescos lleva a incluir en este relato a otros personajes que pueden llamar la atención del público. Así APM afirma haber coincidido en el campo francés del Vernet con: Jorge Semprún, Largo Caballero o Charles Aznavour, ninguno de los cuales pasaron nunca por ese campo43.

El documental hace también suyas otra de las afirmaciones gratuitas aparentemente más originales del relato de APM aunque sin más apoyo que el de haber sido pronunciadas por éste. Así dice la locución que, con [APM] de clarinetista la orquesta del Vernet comienza a acompañar a las tropas alemanas en las deportaciones de prisioneros al campo de concentración de Mauthausen hasta que la Gestapo descubre que algunos de sus integrantes son judíos.

Uno de los momentos cruciales del documental se alcanza cuando se trata la peculiar liberación de APM del campo de Mauthausen. Se atribuye ésta a la intervención del padre Mamun, capellán del Vernet. Esto afirma la locución mientras se muestra un documento al que ya nos hemos referido anteriormente, que en realidad desmiente dichas afirmaciones: A través de esta carta, el cura del campo del Vernet, a quien [APM] conoció gracias a la música, logró su salida de Mauthausen y un salvoconducto para su regreso a España. Resulta incomprensible que la lectura de este escrito (que nada tiene que ver con Mauthausen) no planteara reparo alguno a los autores de este documental a la hora de presentarlo como el documento que permite su liberación.

La buena acogida que pareció tener este documental en algunos medios de prensa se contrapone al estupor experimentado por aquellos ex deportados de Mauthausen que han tenido ocasión de verlo44. No comprenden como los profesionales de una televisión pública han podido avalar el relato de APM. Peor aún, el desconcierto ante el relato de APM ha llevado a algunas personas a suponer que el testimonio de Antonio Muñoz Zamora, que sufría serias limitaciones físicas durante el rodaje del mismo, es de naturaleza similar. Se da la paradoja de que dar crédito a un falso testimonio conduce en la práctica el descrédito de un auténtico testigo45.

En nuestro conocimiento, no parece haberse alzado voz alguna denunciando las deficiencias mencionadas. Es más, la cadena productora de este programa parece haber quedado muy satisfecha con los resultados obtenidos, a juzgar por la reemisión del mismo. A esto hay que sumar la concesión del “Premio 28 de Febrero” de radio y televisión, que anualmente concede Radio Televisión Española en Andalucía.

UN FALSO TESTIGO EN EL MAUTHAUSEN SURVIVORS DOCUMENTATION PROJECT (MSDP)

El MSDP es un proyecto financiado por el Ministerio Federal del Interior de Austria (Archivo y Memorial de Mauthausen). La dirección científica estuvo a cargo del profesor Gerhard Botz, del Instituto de Historia Contemporánea de la Universidad de Viena. Según la presentación oficial de esta iniciativa, fueron entrevistadas 860 personas en 23 países distintos, con una distribución por nacionalidades según su proporción en la sociedad concentracionaria de Mauthausen. Se realizaron 30 entrevistas a españoles.

Mercedes Vilanova, Catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad de Barcelona, fue coordinadora regional de este proyecto y responsable de las entrevistas a españoles. Para el caso español, fue la propia coordinadora regional quien llevó a cabo la totalidad de las entrevistas. Desconocemos cuál fue el criterio de selección de los entrevistados para la muestra española y por qué motivo fue incluido APM. Ignoramos si el proyecto, en conjunto, tenía previsto algún procedimiento para verificar la condición de testigo de los entrevistados. Sea como fuere, la entrevista que Mercedes Vilanova realiza a APM ha sido incluida entre los materiales que resultan del proyecto anteriormente descrito. En la actualidad se encuentra entre los fondos del Archiv und Gedenkstätte Mauthausen46 y es presentada como el testimonio de un republicano español deportado al campo de Mauthausen. Es decir, cualquier investigador que se desplazara a este archivo se encontraría con el relato de APM, presentado ya como un documento histórico por una instancia oficial austriaca y con el aval científico de los historiadores que forman parte del MSDP; o sea, se ha generado un documento falso.

Todo ello a pesar de que una lectura atenta de los documentos presentados por APM y mencionados en esta entrevista, hubiera bastado para constatar que esta documentación no prueba su supuesta deportación, sino más bien al contrario.

¿Cómo es posible que este supuesto testimonio no haya planteado serias dudas a los responsables de este proyecto? ¿Cómo ha terminado este falso documento siendo presentado como auténtico?.

En esta entrevista se repiten los elementos habituales en el discurso de APM. Hemos de insistir en que se trata de un discurso lleno de vaguedades, incoherencias internas, de errores muy evidentes en lo que respecta a la realidad histórica del exilio republicano español y la deportación, de afirmaciones que contradicen incluso datos básicos sobre el período de la Segunda Guerra Mundial, y de otros muchos elementos aquí mencionados47.

La inclusión del relato de APM en el MSDP tiene otras consecuencias. Los responsables del proyecto han hecho un reconocimiento formal de la participación de APM en el mismo que supone un aval para APM en tanto que testigo. A esto se suma la importancia de las Instituciones públicas que están detrás de este proyecto y que, por tanto, también lo avalan. El propio APM utiliza con frecuencia este reconocimiento mostrando, cada vez que tiene ocasión, la carta de agradecimiento del director del MSDP, Gerhard Botz; considera esto, al igual que el haber sido entrevistado por Mercedes Vilanova, como una legitimación y se complace en mencionarla.

Es posible que lo más lamentable no sea que las instancias oficiales y académicas hayan legitimado una impostura sino que, en este caso, ha tenido lugar también una usurpación. La inclusión de este falso testimonio en el MSDP implica la exclusión de uno auténtico48.

UNA INDEMNIZACIÓN DE LA FUNDACIÓN ALEMANA “MEMORIA, RESPONSABILIDAD Y FUTURO”

En abril de 2004 se comunicó a APM por parte de la Organización Internacional para las Migraciones la concesión de una indemnización por trabajos en régimen de esclavitud como detenido en un campo de concentración por una cantidad de 7.669 euros. Según el documento en que se notificaba esta resolución, la misma había sido  aprobada no a partir de pruebas disponibles en ningún archivo sino tras haber sido considerada como creíble basándose en la totalidad de la información disponible, circunstancia denominada con la clave R-CRD. Existen otras cinco claves posibles para la concesión, todas en función de los distintos archivos de procedencia de las pruebas.

A MODO DE CONCLUSIÓN

François Hartog advirtió sobre el peligro que entraña el temor reverencial al testigo, fundado sobre la autoridad que le otorga su estatuto de víctima y que puede llevarnos a confundir autenticidad y veracidad, a pensar que todo aquello afirmado por un testigo es la verdad. Para Imre Kertesz la acogida positiva de alguien como Wilkomirski es una consecuencia de la sublimación de las víctimas. Creemos que estos mismos mecanismos han estado presentes en el caso que aquí nos ocupa.

Lo que probablemente no fue en su inicio más que la fabulación de una persona sobre su pasado se convirtió en un fraude a gran escala. Nada de esto hubiera ocurrido sin el concurso de los medios de comunicación, de ciertas instituciones públicas y de algunas personas del mundo académico que, en muchas ocasiones, se han acercado a APM creyendo no sólo que era un testigo sino que también, a través de él, hablaba la Historia misma.

Incluso cuando el testigo es auténtico, existe el peligro de la ilusión de inmediatez, de que olvidemos que el testigo es una fuente y hasta prescindamos del análisis atento del propio testimonio. Nadie escuchó atentamente el discurso de APM, ya que se creyó que se trataba del “ultimo testigo” y esto parecía otorgarle una autoridad indiscutible. APM ha ofrecido un discurso conciliador (sin odio ni afán de venganza) y políticamente correcto, adecuado para que algunas instituciones pudieran hacer un reconocimiento a las víctimas sin asperezas para nadie. Por otro lado, los medios de comunicación se han encontrado con una historia pintoresca, grandes dosis de sentimentalismo y un protagonista entrañable; elementos que no han dudado en explotar. Pedir que la historia fuera verdadera ¿no sería demasiado pedir?.

¿Qué papel juega el historiador en todo esto? Lo cierto es que un discurso sobre el pasado reciente ha llegado a un público muy amplio en medio del más absoluto silencio por parte de los historiadores. ¿Por qué este silencio? ¿No tenían suficientes elementos de juicio? ¿No será más bien que el papel de aguafiestas de una celebración de la memoria no es atractivo para nadie? Exigir rigor puede suponer ir contracorriente. Cuando los profesionales de los medios dicen “Yo no soy historiador” ¿quieren decir que están exentos de cualquier responsabilidad en cuanto a la verdad? Puede que sus producciones no lleven la etiqueta “Historia” pero en realidad son estos trabajos los que llegan al gran público y sí son discurso sobre el pasado. ¿No son razones suficientes para que los historiadores no permanezcamos en silencio?

Queremos puntualizar que los autores de este artículo conocimos las circunstancias del caso aquí descrito en el curso de una investigación sobre deportados españoles a los campos de exterminio de la Alemania nazi. Es así como hemos recogido el testimonio de muchas de estas personas. Probablemente ninguno de ellos hubiera gozado nunca de la atención mediática que se ha centrado en APM. Lo entendemos: los relatos de éste están hechos a medida, mientras que los testimonios de los deportados se encuentra limitados por unas vivencias reales. Paradójicamente, el festejo de
la memoria podría significar la derrota de ésta.

NOTA NUMERADAS AL TEXTO

01 Así lo afirma HARTOG, F.: Le témoin et l´historien, texto presentado en el Congreso Internacional de Ciencias Históricas celebrado en Oslo en 2000. Para HARTOG, la onda de fondo de la memoria que ha atrapado al mundo occidental (y occidentalizado) no es en efecto separable de y sería incomprensible sin la onda propagada por Auschwitz. (la traducción es nuestra).

02 Entre otras citaremos: la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Foro por la Memoria, Amigos de las Brigadas Internacionales, Asociación Archivo de la Guerra y el Exilio, Memoria Viva.

03 Es destacable en este sentido el texto del Real Decreto aprobado por el consejo de Ministros de 10 septiembre de 2004 por el que se crea la Comisión interministerial para el estudio de la situación de las víctimas de la guerra civil y del franquismo. Está Comisión habrá de articular un anteproyecto de ley con medidas para lograr la completa rehabilitación moral y jurídica de las personas que sufrieron
actuaciones represivas desde el inicio de la guerra civil hasta la plena restauración de las libertades. 

04 TILLION, G.: Ravensbrück, Seuil, París: 1988. La problemática de la veracidad del testigo se aborda en el capítulo “Mémoire et contrôle”: Los mentirosos habituales son, a decir verdad, más numerosos en el universo normal de lo que suponemos; y el universo loco creado por los nazis estaba bien hecho para estimular las imaginaciones sadomasoquistas: en los primeros meses que siguieron a nuestra liberación conocimos a enfermos mentales que explotaban una deportación imaginaria y a otros, deportados auténticos, que se esforzaban por sobrepasar las monstruosidades que habían visto o de las cuales les habían hablado. Incluso hubo editores para imprimir estas elucubraciones, que fueron inexcusables ya que la pesquisa más elemental bastaba para discernir la impostura. p. 298 (la traducción es nuestra).

05 Primera edición alemana publicada por Jüdischer Verlag. Hay traducción española: Fragmentos de una infancia en tiempos de guerra, Atlántida, Buenos Aires: 1997.

06 MAECHLER, S.: The Wilkomirski Affair: a Study in Biographical Truth, Schocken-books, Nueva York: 2001.

07 Se ha preferido no mencionar el nombre de la persona aludida. Escapa a nuestra competencia cualquier consideración sobre las intenciones de esta persona. Desearíamos que a lo que fue la explotaciónde un personaje no le sucediera el escarnio público del mismo por parte, incluso, de aquello que se  han servido de sus relatos. La familia de esta persona ha sido contactada con el fin de que hagan lo posible para que cesen las actuaciones que aquí se describen.

08 Esta segunda versión coincide con las circunstancias descritas en el expediente de APM en el campo del Vernet como causas de su internamiento. Tanto su ficha personal como el informe de los Renseignements Généraux señalan a APM como “cómplice de la evasión de cinco camaradas”. Agradecemos a José Antonio Alonso Alcalde, “Comandante Robert” su ayuda en la obtención de copia de este documento.

09 Según las distintas versiones, APM sitúa su participación en la Resistencia, bien como causa de su internamiento en el Vernet, bien como algo ocurrido durante dicho internamiento. Para APM el carnet que posee de la Amicale des Anciens Internés Politiques et Resistants du Camp du Vernet d´Ariège probaría su participación en la Resistencia, cuando en realidad no muestra más que su pertenencia a una asociación de antiguos internados en el Campo del Vernet entre 1939-1944 (en el caso de APM su internamiento termina en 1941). Precisamente José Artime, presidente de dicha Amicale, recuerda bien a APM y niega la pretendida condición de deportado o resistente de éste. (Entrevista a José Artime, Toulouse, marzo 2004).

10 Las deportaciones hacia Alemania con origen en puntos situados al sur de la Línea de Demarcación no se produjeron antes del año 1942. Véanse, por ejemplo, los recientes estudios de Denis Peschanski.

 

11 Entrevista con Mercedes Vilanova para el Mauthausen Survivors Documentation Project. Archiv und Gedenkstätte Mauthausen Sig. OH/ZP1/186 (en adelante: entrevista para el MSDP). A título de ejemplo, el primer convoy de deportados llega a Auschwitz el 14 de junio de 1941; el campo de
Treblinka no se construye hasta 1942.

12 Entrevista con Sandra Checa, Granada, marzo de 2003. Además, contamos con una fotocopia del suplemento de fin de semana del diario de Albacete (donde no aparece fecha) en que insiste en esto mismo.

13 APM suele decir que no le es posible indicar una duración exacta de su deportación. Hemos encontrado entre sus distintas declaraciones públicas las estimaciones más dispares; desde cinco meses hasta dos años, con varias posibilidades intermedias. Es además muy difícil, si no imposible, discernir si en un determinado momento se refiere a Mauthausen, al Vernet o a la suma del tiempo que él pretende haber pasado en ambos campos.

14 Así lo ha manifestado por ejemplo, por separado y en distintas entrevistas, a los autores de este artículo.

15 Tampoco hemos podido conocer testimonio de ningún tipo que haga mención de APM en Mauthausen.

16 En alguna ocasión ha mencionado un número de deportado cercano al diez mil. Sobre la asignación de números a los presos de Mauthausen, véase el cap. 16 del libro de MARSALEK, Die Geschichte des Konzentrationslagers Mauthausen, Wien, Österreichische Lagergemeinschaft Mauthausen, 1995. Números cercanos al diez mil se alcanzaron en el campo de Mauthausen hacia mayo-junio de 1942. Ibid, p. 122.

17 Entrevista para el MSDP.

18 Un curioso ejemplo de ello: tras conocer el testimonio de Antonio Muñoz Zamora durante la grabación del documental Mauthausen. Vivir para contarlo, APM ha incorporado a su relato un elemento tomado del testimonio del primero. Se trata de su pertenencia al Kommando de leñadores que, en la variante de APM, proporcionaba madera para el funcionamiento de los crematorios. En realidad, este combustible no fue utilizado en ningún momento en crematorios de Mauthausen o en los de sus campos anejos.

19 Mauthausen. Vivir para contarlo.

20 Entrevista para el MSDP. Mauthausen contó desde mayo de 1940 con hornos crematorios. La puesta en servicio de los hornos crematorios del campo anejo de Gusen tiene lugar en enero de 1941. Véase FABREGUET, Mauthausen, Camp de concentration…, p. 222; MARSALEK, Die Geschichte, p. 209.

21 En la mayor parte de su historia Mauthausen contó con dos recintos concéntricos: uno interior, amurallado en su mayor parte y uno exterior, compuesto únicamente de alambrada. Fuera de las horas de trabajo y una vez que todos los Kommandos habían retornado al recinto interior, la guardia se establecía en torno a éste, dotado de potentes focos y cuya alambrada (la única electrificada) se activaba entonces; esto incluye la alambrada que coronaba el muro. En las zonas no amuralladas la alambrada no era solo vertical sino que venía precedida, hacia el interior del campo, por una gruesa franja horizontal de aproximadamente un metro de ancho, también electrificada. Aproximarse al recinto exterior del campo durante el día (en las horas de trabajo) o bien al recinto interior (fuera de esas horas) suponía exponerse a recibir los disparos de la guardia SS.

22 Entrevista para el MSDP

23 Mauthausen. Vivir para contarlo.

24 Entrevista para el MSDP

25 El caso de Hungría es significativo. La primera llegada a Mauthausen de un contingente de presos de esa nacionalidad ocurre en abril de 1944 (53 presos pertenecientes a la nobleza y burguesía de Budapest); semanas después es cuando llega un convoy con 2000 judíos húngaros con procedencia no de Hungría, sino del campo de Auschwitz.

26 Ninguno de los documentos que APM ha presentado en sus distintas apariciones guarda relación alguna con el campo de Mauthausen.

27 Acerca de las excarcelaciones trata el cap. 26 del ya citado libro de Hans MARSALEK, Die Geschichte… Éstas, y los traslados hacia otros campos, aparecen reflejadas en el Veränderungsbuch, registro llevado en la Sección Política (Politische Abteilung) de Mauthausen, que puede consultarse con la signatura E 13/2 en el Archiv und Gedenkstätte Mauthausen en Viena.

28 Del manuscrito en francés firmado por Mamun contamos con dos copias que sorprendentemente difieren entre ellas en el año de la fecha, según el caso, 1941 ó 1944. Teniendo en cuenta el contenido del documento y la fecha en que se produce el retorno a España de APM (21 de julio de 1941), nos inclinamos a pensar que el escrito fue realizado el 20 de julio de 1941. Ambas copias han sido facilitadas por APM a los autores de este informe por separado y en distintas ocasiones. Paradójicamente, proporciona además otro documento que le sitúa en mayo de 1944 en el Servicio Militar en Mahón.

29 La nota muestra el siguiente encabezado: MINISTERE DE L´INTERIEUR-Direction genérale de la Sureté Nationale- CAMP DU VERNET D’ARIEGE; e indica como destinatarios al capellán del campo, al comandante de los internados, los interesados y los archivos.

30 APM ha afirmado en numerosas ocasiones haber impartido más de 50 conferencias en toda España. Dicha actividad proseguía en las fechas en que este artículo se redactaba. Valgan a modo de ejemplo las siguientes: Un músico en Mauthausen, Colegio Mayor Universitario Cardenal Cisneros, Granada, 14 de noviembre de 2002; La historia de vida de APM, superviviente de los campos de exterminio nazi”, Facultad de Pedagogía, Universidad de Granada, 3 de marzo de 2003; Presentación de la exposición Mauthausen, crónica gráfica de un campo de concentración, junto a Rafael Camacho, Director General de RTVA, Margarita Sala, Comisaria de la Exposición y representante del Museo de Historia de Cataluña, Cecilio Gordillo, por la Secretaría de Formación de CGT-A y el Cónsul de Alemania en Sevilla, Sevilla, 13 de marzo de 2003; charla coloquio: Los horrores del nazismo en los campos de concentración. Españoles que estuvieron en Mauthausen; Jornadas Motril Memoria Histórica, organizadas por CGT; Motril, 30 de abril de 2003; Pesadillas y Recuerdos, ponencia en las II Jornadas de historia sobre la memoria y el olvido de la Guerra Civil y la represión franquista, coordinadas por Arcángel Bedmar, Lucena, Córdoba, 15 de enero de 2004; El precio de la libertad, II Jornadas sobre la memoria histórica: Guerra Civil española, organizadas por el Ecomuseo del Río Caicena de Almedinilla, Córdoba, Casa de la Cultura de Viznar, Granada, 18 de julio de 2004.

31 APM pertenece a esta entidad, con sede en Barcelona, desde el año 2001. El boletín Nunca Más, órgano de la Amical de Mauthausen, en varias ocasiones se ha hecho eco de la actividad difusora de APM, al que presentan como exdeportado.

32 CONSTANTE, M. y RAZOLA, M. (con la colaboración de SERRANO, P.): Triángulo azul. Los republicanos españoles en Mauthausen. Península, Barcelona: 1979.

33 Exposición Memorias de la barbarie. Sevilla, marzo 2004.

34 Curiosamente, cada una de estas entidades se atribuye a sí misma la iniciativa y las supuestas mejoras. (Las citas proceden de las respectivas páginas web de RTVA y CGT-A).

35 DEL CAMPO, E.: “Esclavos del nazismo”, El Mundo Andalucía, 3 de junio de 2001, pp. 10-11. Precisaremos que APM no es movilizado por el gobierno de Vichy sino por el de la III República francesa. El gobierno del Mariscal Pétain se establece con posterioridad al ingreso de APM en el campo de Vernet (abril 1940). Su pertenencia a la Resistencia también es imposible como se ha explicado en este artículo. De haber llevado a cabo APM las acciones que pretende y en las fechas en que efectivamente trabajó en la fábrica de pólvora de Toulouse, se trataría objetivamente de un acto de sabotaje, pero a favor de la Alemania nazi.

36 CAMERO, F.: “La memoria andaluza del horror de Mauthausen”, Diario de Sevilla, 12 de marzode 2003.

37 GARCÍA, P.: “El positivo recuerdo del horro” El Día de Córdoba, 19 de enero de 2004.

38 CONSTENLA, T.: “El músico que odia a Wagner”, El País Andalucía, 24 de marzo de 2004, p. 16. No existe ninguna referencia sobre el pretendido circuito musical de los campos y todo indica que se trata de una fabulación, aunque exitosa a juzgar por la cantidad de artículos que insisten en este punto. El escritor Ian Gibson afirma: La banda de Vernet llegó a adquirir cierta fama y actuaba cuando se organizaban los desfiles de deportados hacia Mauthausen. “Mauthausen otra vez” El País Andalucía, 18 de marzo de 2003, p. 2.

39 QUERO, Lola.: “Un clarinetista en Mauthausen” El País Andalucía, 3 de Octubre de 2002.

40 Los guionistas de este audiovisual son: María José Cruzado y Agustín Martínez. En los títulos de crédito del documental aparece como asesor histórico Rafael Gil Bracero. Este último es profesor titular de Historia Contemporánea de la Universidad de Granada y vicepresidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Granada.

41 Sobre cualquiera de estos datos existe un claro consenso entre los historiadores especializados en estas cuestiones, entre otros, FABREGET, M.: op. cit.; MARSALEK, H.: op. cit.; LÈGER, A.: Les indésirables. L’histoire oubliée des Espagnols en pays charentais, Le Croît vif, París: 2000; Denis PESCHANSKI, D.: La France des camps: l’internement, 1938-1946, Gallimard, París: 2002

42 Antonio Muñoz Zamora (Melilla 1919-Almería 2003), combatiente del ejército republicano se exilió en Francia en 1939. Fue detenido en Brest por su pertenencia a la Resistencia francesa. En 1944 fue deportado a Dachau y posteriormente transferido a Mauthausen, donde ingresó con el número 90.009. Fue liberado en Mauthausen por las tropas americanas el 5 de mayo de 1945. En los años 60 retornó a España para actuar como activista del PCE en la clandestinidad. Fue delegado de la Amical de Mauthausen en Andalucía y promovió iniciativas como el monumento a los almerienses muertos en Mauthausen. Su primer contacto personal con APM tuvo lugar durante el rodaje del documental aquí citado. Tanto la condición de deportado como la de resistente de Antonio Muñoz Zamora están documentadas. Antonio Muñoz Zamora contaba con la condición oficial reconocida por el gobierno francésde Antiguo Combatiente de la Resistencia y de ex deportado.

43 “En el islote, barraca 5, donde estaba yo, allí dormía Erich Honecker, Semprún. Pasó Largo Caballero, pasó una cantidad de gente” (Mauthausen: vivir para contarlo). Jorge Semprún, nacido en 1923, no fue internado en el Vernet ni de hecho en ningún campo francés en el período 1940-1941.
Francisco Largo Caballero tampoco pasó por el Vernet. Fue detenido y deportado el 19 de febrero de 1943 en Nyons. Posteriormente fue deportado al campo nazi de Oranienburg-Sachsenhausen. Charles Aznavour tenía en las fechas mencionadas 16 ó 17 años. No estuvo internado en ningún campo y de hecho en estos momentos comenzaba su carrera artística en París, bien lejos del Ariège. APM pretende haber dirigido un coro que contaba con Aznavour entre sus componentes: “el solista que tenía, el barítono, el tenor, se llamaba Charles Aznavour, que luego fue un gran cantante y artista de cine”. Resulta llamativo que la mención a este conocido artista aparezca ilustrada con imágenes de archivo de éste mientras dirige una orquesta o coro. No se ha prescindido de mostrar al público esta escena pero sí de realizar la menor verificación.

44 Citaremos al respecto a Manuel Díaz Barranco (La Línea de la Concepción, 1922), ex deportado de Mauthausen, residente en Francia. Así lo manifestó en entrevistas con los autores de este informe en abril de 2004.

45 Queremos volver a insistir a este respecto, que la condición de ex deportado y ex combatiente de la Resistencia francesa de Antonio Muñoz Zamora está plenamente documentada.

46 Archiv und Gedenkstätte Mauthausen. Sig: OH/ZP1/186.

47 Especialmente llamativo resulta la forma en que APM demuestra ignorar incluso la disposición topográfica del lugar en el que pretende haber pasado un considerable período de tiempo. Sí, no bajábamos, estábamos abajo. La cantera, esto era, la cantera subía y estaba arriba. (Entrevista para el MSDP)

48 En un informe sobre el caso APM realizado para el Archiv und Gedenkstätte Mauthausen, hemos propuesto que la entrevista con APM sea sustituida por otra con un auténtico exdeportado español de Mauthausen.

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