EL OBISPO DE ALBACETE, MONSEÑOR ANGEL FERNÁNDEZ, RENUNCIA AL GOBIERNO DE LA DIÓCESIS

La consecuencia más inmediata es el cese de la potestad del vicario general y de los vicarios episcopales, y quedan disueltos el Consejo Presbiteral y el consejo Diocesano de Pastoral. De forma inmediata corresponde al Colegio de Consultores el gobierno de la diócesis hasta el nombramiento del administrador diocesano, a no ser que la Santa Sede disponga de otra manera. En el caso de Albacete, la Santa Sede ha dispuesto que se proceda a la elección del administrador diocesano por parte del Colegio de consultores.

Fuente: Diócesis de Albacete. 2024

 

ESCRITO DE MONSEÑOR ANGEL FERNÁNDEZ

Queridos sacerdotes, diáconos, vida consagrada, seminaristas y fieles laicos de esta mi querida Diócesis de Albacete:

Os comunicó que se acaba de hacer público que el Santo Padre, el Papa Francisco, ha aceptado mi renuncia al gobierno pastoral de la Diócesis de Albacete, que libremente y después de una profunda reflexión, le había presentado por motivos de enfermedad. Como bien sabéis, mi salud se ha quebrantado por las operaciones quirúrgicas de mis ojos, y por otras enfermedades que vengo sufriendo durante un tiempo, y que poco a poco han ido mermando mis facultades de gobierno y pastoreo.

Vivo este momento como expresión de profunda comunión y gratitud con el Papa Francisco. Como dije el día del inicio de mi ministerio episcopal en Albacete, “es preciso que nos mantengamos en unión y sintonía afectiva con el magisterio y la doctrina de la Iglesia y, en nuestros días, con la persona del Papa Francisco, sucesor legítimo de san Pedro y vicario de Cristo en la tierra”.

En estos momentos, se acumulan en mi cabeza y en mi corazón todos los buenos momentos que he vivido en esta amada Diócesis de Albacete durante los casi seis años en que he ejercido el ministerio episcopal entre vosotros. Mi agradecimiento va particularmente hacia las personas con las que he trabajado codo con codo y muy a gusto con ellas. El día a día y los grandes o pequeños proyectos pastorales que hemos ido desarrollando, hacen que sienta que algo se desgarra dentro de mi corazón al tener que abandonar esta Diócesis que me ha enseñado a ser Obispo y Pastor.

Os agradezco a todos los albaceteños el cariño y la acogida que siempre me habéis dispensado en estos casi seis años de servicio episcopal; lo mucho que he aprendido de vosotros y las respuestas tan cercanas, cariñosas y generosas, que he recibido de muchos de vosotros. Especialmente quiero agradecer el trabajo pastoral de los sacerdotes y diáconos permanentes que durante estos años me habéis demostrado de lo que sois capaces. Muchos de vosotros, muy mayores en edad, pero jóvenes de corazón, me habéis dado un ejemplo de entrega y de generosidad atendiendo a las parroquias hasta que no habéis podido más. Gracias por vuestra entrega y que el Señor os lo premie.

Gracias también a los laicos en los movimientos apostólicos, cofradías y hermandades, asociaciones, etc., que habéis participado de los planteamientos pastorales de la Diócesis y habéis estado presentes en todo momento en los grandes acontecimientos y celebraciones. Seguid siendo evangelizadores activos y comprometidos en las diversas tareas diocesanas.

Y gracias también a los religiosos y religiosas que desde la oración y la participación en la vida de la Diócesis habéis estado siempre muy cercanos al Obispo. No quiero olvidar a los seminaristas, Alberto, Hermelo, Pedro y Álvaro, gracias por vuestro “si” generoso a la llamada del Señor, seguid formándoos para que seáis unos santos sacerdotes con el corazón como el de Cristo. Seguir fomentando la llamada a la vocación sacerdotal, es la única manera posible de que nuestra Diócesis de Albacete crezca en santidad, amor y fe.

Os pido disculpas, si a alguno he podido ofender con mis palabras, decisiones y omisiones. Y os pido perdón si en algunos aspectos no he sabido dar respuesta a lo que esperabais de mí como Pastor y Obispo. Me confió a la Divina Misericordia y a vuestra comprensión.

En mi escudo episcopal aparece este lema o palabras identificadoras de una misión a realizar: Evangelizare Iesum Christum. Estas palabras: “anunciar el Evangelio”, dar a conocer y amar a Jesucristo, vienen marcando, desde su inicio, mi ministerio episcopal. Es la tarea de la Iglesia, su naturaleza y razón de ser. Es mi específica tarea episcopal que ahora me toca desempeñar como Obispo emérito. Seguiré en la Diócesis hasta terminar el curso pastoral e ir cerrando la agenda de compromisos que tengo con Confirmaciones y otras celebraciones, aunque ya no gobernando la Diócesis pues en unos días el Colegio de  Consultores debe elegir un administrador diocesano.

Comienzo otra etapa de mi existencia que vivo como una manera nueva de servir a la Iglesia, como una renovada llamada amorosa del Señor a seguirlo y a abandonarme en sus manos.

Orad por el nuevo Obispo que pueda llegar, para que el Señor le conceda la abundancia de los dones del Espíritu en su servicio pastoral a nuestra Diócesis.

Rezad por mí como yo rezo por vosotros. Que el Señor resucitado os salve y bendiga. Con Dios os dejo y con la protección maternal de la Virgen María, Nuestra Señora de los Llanos, patrona de la Diócesis.

Con mi afecto, gratitud y bendición.

 

 

SEDE VACANTE

  • ¿Qué quiere decir “sede vacante”?

Es una expresión latina que literalmente significa “silla vacía”. Se refiere a la situación jurídica en la que se encuentra una diócesis que no tiene obispo porque el que tenía ha fallecido, ha sido trasladado a otra diócesis o ha renunciado a su encargo en ella por motivos de edad o enfermedad. Al no haber obispo su sede (su silla) queda vacante (vacía) porque no lo ocupará nadie hasta la llegada de un nuevo obispo. Desde el momento en que viene publicada la aceptación de la renuncia por parte del Romano Pontífice, el Obispo diocesano asume el título de obispo emérito de la diócesis.

  • ¿Qué sucede cuando una sede episcopal queda vacante? ¿Quién gobierna la diócesis?

Cuando la sede queda vacante, cesa la potestad del vicario general y de los vicarios episcopales, y quedan disueltos el Consejo Presbiteral y el consejo Diocesano de Pastoral. De forma inmediata corresponde al Colegio de Consultores el gobierno de la diócesis hasta el nombramiento del administrador diocesano, a no ser que la Santa Sede disponga de otra manera. En nuestro caso la Santa Sede ha dispuesto que se proceda a la elección del administrador diocesano por parte del Colegio de consultores.

  • ¿Qué es el Colegio de consultores?

Es un grupo de sacerdotes, con un número mínimo de 6 miembros y un máximo de 12, al que el Derecho Canónico encomienda la misión de asesorar al obispo diocesano en los temas de mayor importancia. Cuando la sede queda vacante le corresponde elegir al Administrador Diocesano.

  • ¿Qué es el Administrador Diocesano?

Es un sacerdote mayor de 35 años elegido por el Colegio de Consultores para regir la Diócesis hasta la toma de posesión del nuevo obispo.

  • ¿Qué competencias tiene el Administrador diocesano?

El Administrador diocesano tiene las mismas competencias, derechos y obligaciones que el Obispo, salvo las limitaciones que le impone el derecho. El Administrador diocesano es miembro de la Conferencia Episcopal Española mientras desempeña su oficio hasta la toma de posesión del nuevo Obispo.

  • ¿Cómo se elige el administrador diocesano?

El Colegio de consultores debe reunirse antes de 8 días desde que la sede está vacante. La reunión la convoca el sacerdote más antiguo por fecha de ordenación sacerdotal de los que forman el Colegio de consultores. Reunido el colegio se procede a una votación secreta mediante papeletas que escrutarán el sacerdote mayor y el más joven de edad, dando fe del resultado el secretario del colegio. Para ser elegido como Administrador diocesano es necesario obtener una mayoría de dos tercios de los votos emitidos. El elegido no necesita confirmación de ninguna otra autoridad. Debe aceptar la elección y hacer la profesión de fe ante el Colegio de consultores.

  • ¿Quiénes forman el Colegio de Consultores de la Diócesis de Albacete?

Actualmente el Colegio de Consultores lo integran los siguientes sacerdotes (en orden de antigüedad según la fecha de su ordenación sacerdotal):

  1. D. Luis Enrique Martínez Galera, Párroco de el Buen Pastor de Albacete y Presidente del Colegio hasta la elección del Administrador Diocesano.
  2. D. Vicente Contreras Rivas, Párroco de Ntra. Sra. de los Remedios de Fuensanta.
  3. D. José Agustín González García, Párroco de El Corazón de Jesús de Hellín.
  4. D. Matías Marín Sánchez, Párroco de Ntra Sra de la Asunción de Hellín.
  5. D. Julián Ros Córcoles, Párroco de San Juan Bautista de Albacete.
  6. D. Francisco José Sevilla Calixto, Párroco de San Juan Pablo II de Albacete.
  7. D. Damián Picornell Gallar, Párroco de San Roque de Almansa.
  8. D. José Fernando Cerro Játiva, Vicario Parroquial de El Sagrado Corazón de Jesús de Albacete y Ecónomo diocesano.
  9. D. Antonio Abellán Navarro, Párroco de El Sagrado Corazón de Jesús de Albacete, Canciller y Secretario del Colegio de Consultores.
  10. D. Juan Iniesta Sáez, Párroco de Ntra Sra de la Esperanza de Peñas de San Pedro.

 

 

Enlace permanente a este artículo: https://www.almansadigital.org/?p=9433

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Highslide for Wordpress Plugin